Por qué los secamanos son desaconsejables

Publicado por abril 27, 2016Higiene personal

Los secamanos de aire caliente aumentan en un 254% la contaminación bacteriana y los de alta velocidad un 42%, según un estudio realizado por la Universidad de Westminster, en Londres. Tras analizar los resultados, los investigadores concluyeron que la opción más higiénica es usar toallitas de papel.

“Como ya se había demostrado en estudios anteriores, el secador de aire caliente aumenta la cantidad de bacterias encontradas en los dedos y en las palmas de las manos de los usuarios”, señala Keith Redway, microbiólogo y autor del estudio. “El secador de alta velocidad también aumenta el número de bacterias, aunque en menor proporción”, agrega.

El problema es que estos equipos albergan bacterias en su superficie y en los conductos de aire. Cuando se encienden, los agentes contaminantes se depositan en nuestras manos y se desparraman por el ambiente. De hecho, el chorro de aire puede extender la contaminación hasta dos metros de distancia.

Como si fuera poco, estos equipos suelen estar ubicados a la altura de un niño de 6 años. Los más pequeños están, por lo tanto, expuestos más directamente a la transmisión de bacterias.

Ante este panorama, las toallitas de papel se presentan como la mejor opción. Los investigadores destacan que son efectivas en cumplir su objetivo (es decir, secarse las manos) y consiguen reducir la contaminación bacteriana en un 77%. Opinan que esta alternativa debería ser usada en lugares donde la higiene es clave, como hospitales, enfermerías, escuelas y cocinas.